Entrevista a Theodore Schultz, Director de la Oficina Regional de Occidente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial

En el año 2000, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) inicia un proceso de descentralización de la oficina con la creación de Oficinas Regionales con el objetivo de promover la utilización de la propiedad intelectual por parte de las pequeñas y medianas empresas e investigadores del interior del país. La actividad de las oficinas regionales ha contribuido a aumentar considerablemente el número de solicitudes de patentes, marcas y diseños industriales por parte de empresas, inventores e investigadores mexicanos.

Sr. Schultz,¿por qué el IMPI decide establecer las oficinas regionales?

Por dos razones principales, la primera es la descentralización de la oficina central del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. La segunda es para acercar los servicios al público usuario, y eso ha permitido que se despertara la "demanda subyacente". La mayoría de los empresarios no conocen las posibilidades que les ofrece el Sistema de la Propiedad Industrial para proteger sus derechos porque desconocen el sistema. Cuando se les explica, ellos perciben la importancia de la propiedad industrial y solicitan nuestro asesoramiento. Eso es lo que yo llamo despertar la "demanda subyacente".

¿Y cuáles son los principales objetivos de esta campaña, si la podemos llamar así?

Bueno, en realidad no se trata de una campaña, es un trabajo constante, no es algo que se hace una vez y se deja, sino que es permanente. Los trabajos de promoción son todo el año, y todos los años. Las actividades principales, de las oficinas regionales del IMPI son, en primer lugar, despertar y localizar la demanda subyacente a través de un trabajo de promoción adecuadamente orientado. Una vez que se despierta la demanda, los empresarios recurren invariablemente a presentar solicitudes, tanto de marcas como de patentes de invención. Y nosotros los ayudamos en lo que es la elaboración de las solicitudes, hacemos las búsquedas fonéticas para signos distintivos, o en la búsqueda en las bases de datos de patentes para averiguar si una invención es patentable.

Ahora, este proceso tiene dos facetas. Por un lado, dar a conocer y crear la cultura de propiedad industrial y por el otro lado, promover la presentación de solicitudes, es decir la venta de nuestros servicios. De manera que una cosa es el conocimiento general del servicio que ofrecemos, otra es promover o provocar la compra o utilización del servicio.

¿Y qué tipo de resultados han tenido hasta ahora?

En solicitudes de patentes, el crecimiento es dramático, pero estamos partiendo de un número reducido de solicitudes. Por ejemplo, antes de la apertura de la Oficina Regional Occidente (ORO), en 1997, se recibieron 25 solicitudes de invenciones a través de las delegaciones federales de la Secretaría de Economía, responsable anteriormente de recibir las solicitudes para los estados de la región. En 1998, fueron 35 solicitudes. Sin embargo, en el primer año de operación de abril a diciembre del 2000 el número de solicitudes llegó a 188, esto es, casi 8 veces más del ejercicio previo! En el segundo año de operación fue el doble del año anterior, es decir tuvimos un crecimiento del 100 por ciento. Consideramos que de cualquier forma el nivel es bajo, creemos que se puede lograr un mayor número de solicitudes.

¿Y eso de qué depende?

De la promoción y la difusión. Por ejemplo, en Guadalajara, hay un centro de investigación del Sistema SEP / CONACYT (Secretaría de Educación / Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) donde hay más de cien investigadores y todos están trabajando en algún proyecto que podría tener una aplicación comercial. De esos investigadores hemos capacitado hasta ahora a 15 de ellos, es decir alrededor del 15 por ciento, o sea que sólo en ese centro falta aproximadamente un 85 por ciento de investigadores a capacitar en Propiedad Industrial y asesorarlos en la elaboración de solicitudes. Eso indica que allí tenemos todavía un filón que no ha sido aprovechado integralmente en cuanto a Propiedad Industrial, es decir hay mucho por hacer todavía.

El objetivo que tenemos en la Oficina Regional es llegar en primer término a una participación nacional de un 10.3% en solicitudes de patentes y marcas que es la participación en el producto interno bruto de México de los estados de la región de la Oficina Regional Occidente. Esa es la referencia que tenemos. En el ejercicio calendario 2002 llegamos a una participación de 6.3%.

¿Cuántas son las oficinas regionales hoy en día?

Son cuatro, la primera fue la Occidente con base en Guadalajara, la segunda Noreste, con base en Monterrey (Nuevo León), después Sudeste, en Mérida (Yucatán) y la cuarta León en Guanajuato.

¿Qué tipo de obstáculos han encontrado en esta campaña?

Mas que obstáculos son situaciones. Es decir, cuando se inauguró la Oficina Regional Occidente (ORO) tuvimos que tocar puertas, primero para que nos permitieran dar pláticas en cámaras empresariales y en universidades. ¿Por qué? Porque desconocen la protección que puede ofrecer la Propiedad Industrial y qué es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Ese fue el primer obstáculo a vencer. Hoy en día gracias a la difusión, ellos nos solicitan impartir pláticas en las cámaras, centros de investigación y las universidades. El lograr hacer todo esto con un número reducido de personal, es decir con siete personas en total incluyendo el titular, también ha sido un desafío importante. No todos podemos salir a hacer promoción porque alguien se tiene que quedar en la oficina a recibir solicitudes y dar asesorías, y eso lo cubrimos en parte con muchachos que prestan el servicio social y que trabajan con nosotros cuatro horas diarias.

Desde el punto de vista de los usuarios usted mencionó centros de investigación, universidades, micro y pequeñas y medianas empresas, investigadores...

Yo creo que el mercado más importante, el mercado meta, es la micro y pequeña empresa. Las grandes empresas conocen el sistema, sí están protegidas, aunque no necesariamente todas, pero en términos generales sí cuentan con signos distintivos registrados y patentes o modelos de utilidad. El mismo caso se repite en la empresa mediana. El problema de desconocimiento está en las micro y pequeñas empresas.

¿Y si tuviera que definir el perfil tipo de la persona que se acerca a ustedes?

Cualquier persona que tenga una creación intelectual que se pueda proteger a través del sistema de Propiedad Industrial es un prospecto para solicitar el registro de una marca o un invento. El universo de candidatos para buscar la protección del sistema de Propiedad Industrial es muy grande y la forma de lograrlo es acercando los servicios del IMPI a ese mercado, está es la función principal de las Oficinas Regionales.

¿Entre los sectores que han mostrado más interés?

Por la conformación económica de la región el sector predominante es el metalmecánico y confección. Principalmente, son esos dos. Sigue el sector alimenticio, donde ha habido solicitudes en las dos figuras principales, tanto de patentes de invención como de diseños y modelos industriales. Por ejemplo, formas de dulces con figuras características, paletas de nieve frías con formas especiales como caricaturas de personajes creados por ellos, y muchos más.

También hay importante participación en los sectores de comercio y servicios quienes presentan principalmente solicitudes de registro de marcas y avisos comerciales.

¿En el sector agrícola no?

La demanda en el sector agrícola es mucho menor. Sin embargo, para el productor de hortalizas y vegetales el interés es doble. Hay a quienes les interesa comercializar y crear una marca y recurre a nosotros y poco a poco, entre el trabajo que hacemos de difusión y promoción en las Oficinas Regionales y el trabajo que realiza la oficina central del IMPI de inserción en prensa local y nacional, un número importante de productores agropecuarios se entera de la existencia del IMPI y de la posibilidad de proteger sus marcas. La ilusión muchas veces es crear una marca con valor, pero ese paso no se puede lograr hasta no dar el primero solicitando y obteniendo el título de una marca. En el sector se encuentran además posibilidades de proteger la creación inventiva, cuando el agricultor diseña equipo de campo novedoso o mejorado, cuyo registro solicita. Existe además el aspecto de obtener la protección de Indicaciones Geográficas, denominación de origen y marcas colectivas que benefician a grupos de productores agropecuarios, mejorando sus ingresos y en consecuencia su nivel de vida.

¿En su opinión, cual es la percepción que tiene el usuario de los servicios que ustedes ofrecen?

Mira, te puedo contar una anécdota que es la forma más fácil de contestar la pregunta. A los pocos meses de haber iniciado operaciones, la Oficina Regional Occidente se presentó una persona de cierta edad y preguntó: "Oiga señor, aquí es oficina de gobierno?" Se le contesto afirmativamente. "Los felicito por la calidad de las oficinas y por el servicio que se recibe aquí, esto no parece oficina del gobierno, no es lo que esperamos de una oficina gubernamental". Esta es una historia real. En términos generales tenemos buen servicio, vigilando constantemente la calidad del mismo. Aunque somos conscientes que podemos fallar cuando tenemos exceso de demanda en el mostrador y la falla es en el sentido que el público tiene que esperar para ser atendido, pero fuera de eso la actitud y disposición de servicio de nuestro personal es excelente.

¿Cuál es el costo por los servicios que ofrecen?

El servicio de asesoría no tiene costo, se paga únicamente por el estudio de la solicitud o por una búsqueda fonética. En términos generales las tarifas que cobra el IMPI son competitivas a nivel internacional.

¿El costo, es percibido como una barrera para los empresarios de micro y pequeñas empresas?

Hasta ahora no, yo creo que las tarifas permiten que el micro y pequeño empresario pueda presentar solicitudes de marca y de patentes de invención. No es algo oneroso que salga de su capacidad de invertir. Lo importante no solo es que conozcan bien el sistema y que tengan acceso a asesoramiento profesional, sino que lo más relevante es que tengan debidamente protegidas sus creaciones y signos distintivos. Una invención o una marca no protegida no vale un centavo.

Qué tipo de impacto considera que puede tener la Oficina Regional sobre el desarrollo a corto, mediano y largo plazo de los estados de Occidente?

El impacto que puede tener en la economía regional necesariamente está ligado a la protección de los derechos y al comercio que crea riqueza y fuentes de empleo a largo plazo....

Creo que en lo referente a marcas y signos distintivos es difícil demostrar el beneficio económico del mismo en plan macro. En invenciones es más fácil porque el momento en el que el investigador, el pequeño inventor o la empresa que desarrolla o mejora procesos se da cuenta de las posibilidades de proteger esa creatividad, el impacto que puede tener es la venta o la transferencia de tecnología y eso beneficia en una forma macro al estado mediante la creación de riqueza y fuentes de trabajo. En el caso de signos es difícil precisarlo porque el efecto es menor, no se refleja en un beneficio regional, a excepción del beneficio que puede traer el establecimiento de una cultura de la propiedad industrial.

El beneficio social del trabajo de las Oficinas Regionales en México es indudable, permite que micros y pequeños negocios tengan acceso a la asesoría que ofrecemos y a las presentaciones de solicitudes de registro adecuadamente requisitadas.

Ustedes ayudan también en lo que es transferencia de tecnología y negociación de licencias?

Intentamos hacerlo. Hemos tenido personal en Japón durante tres meses y medio de este mismo año y una muy buena parte de lo que estudiaron allá fue la transferencia de tecnología y constantemente estamos pendientes de ello. Estamos en contacto con las universidades que tienen programas para emprendedores y tratamos de asesorarlos en temas relacionados con la propiedad intelectual y la transferencia de tecnología.

La protección de los derechos no evita las infracciones. Pero el tener el registro si permite proteger los derechos exclusivos con independencia del costo de lo contencioso. Hoy podemos estar hablando de un pequeño empresario, que al paso del tiempo puede tener los recursos para defender sus derechos, si es que los tiene protegidos.

En caso de no tener derechos protegidos, de cualquier forma tendrá que gastar en protegerlos aun cuando haya sido el creador o el propietario virtual de los mismos, particularmente en el caso de no haberlos protegido.

Los empresarios de pequeñas y medianas empresas a veces deciden no proteger sus invenciones argumentando que aunque las protegieran, luego no tendrían los recursos económicos para hacer valer esos derechos, o sea para evitar que haya infracciones.

Es que no necesariamente es la empresa o el investigador que desarrolla el producto y lo comercialice. Si se tiene algo que es relevante, se puede buscar un socio de capital de riesgo, porque normalmente si es un micro no tiene la capacidad financiera para cubrir un mercado grande sino nada más para cubrir un pequeño nicho de mercado, o tiene la alternativa de buscar una empresa mayor (o inversionista) para asociarse que le apoye a comercializar el producto, permitiéndole crecer. Si se tiene una visión de asociación, por ejemplo, y se buscan socios entonces hay la posibilidad de generar mayores ingresos y a su vez defender su propia creación.

Cuán desarrollado está en México hoy el mercado de capital de riesgo?

Poco, realmente poco. Estamos viendo qué hacer en un futuro en ese sentido, buscar fondos y/o buscar algún organismo que pueda apoyar a ese pequeño inventor o investigador a invertir para cubrir lo que implica el estudio de la solicitud y después pagar por la titulación y los demás desembolsos. Pero eso es sólo una parte, la otra es que el inventor o investigador pueda, a través de alguna bolsa de innovación, obtener el capital de riesgo, encontrar inversionistas o simplemente encontrar quien compre la idea del producto que ha desarrollado. Pero es un trabajo que tiene que gestarse, no es algo inmediato y no aparecerá de la noche a la mañana. Los centros de patentamiento tienen como objeto llevar de la mano a ese investigador, inventor o empresa a elaborar la solicitud y que elabore una solicitud bien hecha. Esa es la primera parte, la segunda es eventualmente buscar esos otros servicios e intervenir en la gestión, intervenir en la venta o compra de tecnología.

Tiene costos muy altos crear una oficina regional como la que han creado ustedes?

Bueno, hay dos aspectos, uno es el gasto de operación y otro la inversión en activos fijos. De las cuatro oficinas regionales del IMPI, tres de ellas son propiedad del Instituto, eso requirió un desembolso. El otro aspecto es el gasto de operación en función de los ingresos. En el caso de la Oficina Regional de Occidente, te puedo decir que la oficina se pagó en el primer ejercicio. Un año después de haber arrancado ya estaba pagada la inversión y los gastos de operación. Es decir, como negocio, es una excelente inversión. En este ejercicio, en el año 2002, esperamos obtener ingresos que permiten pagar la operación e incluso los activos adquiridos para la operación, es decir, las computadoras, el vehículo, mobiliario y equipo. De manera que cuando acercas los servicios al público las posibilidades de que lo demanden son mayores que cuando estás muy lejos y no tienen acceso. Pero además del lado financiero está el lado social, el impacto que tiene la actividad que se está realizando. Creo que esto es muy importante.

Cada oficina por sus características tiene costos diferentes desde 150 mil dólares hasta 300 mil dólares en la compra del local y del activo fijo

Además de cubrir los gastos de la operación, lo más importante es que el IMPI cuenta con los recursos para ir al parejo con el crecimiento, se requieren más personal, más equipo, más gastos y la institución tiene que ir aparejados.

El Futuro

Espero operativamente un mayor crecimiento, llegar a la meta que nos hemos trazado de 10% de participación en las solicitudes que se reciben a nivel nacional. Contar con el personal suficiente para hacer más promoción, acabamos de recibir la autorización para contratar cuatro personas más, aparentemente es un número reducido, sin embargo es más de 50% de personal adicional, lo que permitirá atender los estados de la jurisdicción que hasta ahora no hemos podido atender.

En cuanto a funciones y facultades de la ORO, se encuentra en estudio el proyecto de examen de fondo en marcas y patentes, actividades de protección de derechos, inspecciones y actividades de lucha contra la piratería, para que efectivamente seamos una oficina actora y no exclusivamente receptora.

Yo quisiera ver que la ORO, realice los exámenes de fondo sin depender de la oficina central para el otorgamiento de títulos.

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