World Intellectual Property Organization

Preguntas frecuentes sobre la OMPI

¿Qué es la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual?

En 1970, tras la entrada en vigor del Convenio de la OMPI en 1967, se constituyó la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) con el mandato, emanante de sus Estados miembros, de fomentar la propiedad intelectual en todo el mundo impulsando la cooperación entre los distintos Estados y la colaboración con otras organizaciones internacionales. En 1974 pasó a ser un organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas. El actual Director General de la Organización es el Sr. Francis Gurry. Con sede en Ginebra, la OMPI cuenta con más de 1.300 empleados y está integrada por 184 Estados miembros (más del 90% de todos los países del mundo). Su objetivo es desarrollar un sistema de propiedad intelectual (P.I.) equilibrado y sencillo que incentive la creatividad, fomente la innovación y contribuya al desarrollo económico sin dejar de velar por el interés público.

¿Qué es la propiedad intelectual?

El concepto de “propiedad intelectual” hace referencia a las creaciones de la mente. Se divide en dos categorías:

  • La propiedad industrial, en que quedan comprendidas las patentes de invención, las marcas, los diseños industriales, los circuitos integrados y las indicaciones geográficas.
  • El derecho de autor y los derechos conexos, que comprende los derechos sobre las expresiones artísticas y literarias (novelas, poesía, obras de teatro, películas, música, obras artísticas y arquitectónicas), los derechos de los artistas intérpretes o ejecutantes sobre sus interpretaciones o ejecuciones, los de los productores de fonogramas sobre sus grabaciones y los de los organismos de radiodifusión sobre sus programas de radio o televisión.

¿Qué son los derechos de propiedad intelectual?

Los derechos de propiedad intelectual permiten a los creadores –o a los titulares de patentes, de marcas o de obras protegidas por derecho de autor obtener provecho de su obra o de su inversión en la creación. Estos derechos se exponen en el artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que contempla el derecho de toda persona a la protección de los intereses morales y materiales que se derivan de la autoría de las producciones científicas, literarias o artísticas.

¿Por qué se debe fomentar y proteger la propiedad intelectual?

La P.I. debe protegerse y fomentarse por varios motivos determinantes. En primer lugar, porque el progreso y bienestar de la humanidad dependen de su capacidad de crear e inventar nuevas obras en los ámbitos de la tecnología y la cultura. En segundo lugar, porque mediante la protección jurídica de las nuevas creaciones se incentiva la inversión en nuevos recursos, lo que, a su vez, propicia que se siga innovando. En tercer lugar, porque con el fomento y la protección de la propiedad intelectual se estimula el crecimiento económico, se generan nuevos puestos de trabajo y nuevas industrias y se enriquece y mejora la calidad de vida.

¿Qué ventajas ofrece la propiedad intelectual al ciudadano de a pie?

Los derechos de propiedad intelectual recompensan la creatividad y el esfuerzo humano, que estimulan el progreso de la humanidad. A título de ejemplo: las industrias multimillonarias del cine, de grabación de sonidos, del sector editorial y del informático, que hacen más agradable la vida de millones de personas, no existirían sin la protección del derecho de autor; sin las recompensas previstas en el sistema de patentes, los investigadores e inventores estarían menos motivados para seguir creando productos de consumo mejores y más eficaces (como, por ejemplo, la creación de nuevos productos farmacéuticos vitales para la salud); y, por último, los consumidores no comprarían productos ni pagarían servicios con toda confianza si no existiera una protección fiable de las marcas internacionales ni se hubieran establecido medidas para combatir la falsificación y la piratería.

¿Cómo fomenta la OMPI la protección de la propiedad intelectual?

Como parte del sistema de las Naciones Unidas, la OMPI constituye un foro en el que sus Estados miembros elaboran y armonizan las normas y prácticas destinadas a proteger los derechos de propiedad intelectual. La OMPI administra, además, los sistemas de registro internacional de marcas, diseños industriales y denominaciones de origen, y un sistema internacional de presentación de solicitudes de patente. En la mayoría de los países industrializados los sistemas de protección de la propiedad intelectual disponibles son ya centenarios. No obstante, otros países, entre los cuales se cuentan los países en desarrollo, están estableciendo sus propios sistemas y normativa en materia de patentes, de marcas y de derecho de autor. Ante la aceleración de la mundialización del comercio y la rápida evolución de la innovación tecnológica, resulta fundamental la función de la OMPI en la consolidación de estos nuevos sistemas, encargándose de negociar tratados, de afianzar los sistemas de registro y la observancia de los derechos de P.I., y de prestar asistencia y formación jurídica y técnica mediante diversas actividades.

¿Cómo financia la OMPI sus actividades?

La OMPI genera más del 90% de su presupuesto anual mediante los servicios de registro internacional y de presentación de solicitudes, que presta a un gran número de usuarios; el presupuesto restante procede de los Estados miembros. La OMPI tiene unos ingresos anuales de más de 300 millones de francos suizos.
 

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