World Intellectual Property Organization

Controversias relativas a los Nombres de Dominio de Internet: Preguntas y Respuestas

Preguntas:

 

¿Qué es un nombre de dominio?

Por nombre de dominio se entiende la dirección de un sitio Web fácil de identificar y de recordar, como yahoo.com y ompi.int. Esas direcciones de sitios Web favorecen la conexión en Internet. Como son fáciles de recordar y de utilizar, los nombres de dominio han pasado a ser identificadores comerciales y sustituyen cada vez más a las propias marcas, como en el caso de amazon.com. Al utilizar las marcas vigentes en calidad de nombres de dominio, por ejemplo, en el caso de sony.com, las empresas atraen a clientes potenciales a sus sitios Web.

¿Qué tipo de controversias se plantean?

En el ámbito de los nombres de dominio, las controversias se derivan en gran parte del problema de la ciberocupación indebida, es decir, el registro anticipado de marcas en tanto que nombres de dominio efectuado por terceras partes. Los ciberocupas se aprovechan del hecho de que el sistema de registro de nombres de dominio funciona por riguroso orden de solicitud y proceden al registro de nombres de marcas, personalidades y empresas con las que no tienen relación alguna. Dado que el registro de los nombres de dominio es relativamente sencillo y poco oneroso -menos de 100 dólares de los EE.UU. en la mayoría de los casos- los ciberocupas pueden registrar cientos de esos nombres en tanto que nombres de dominio.

En su calidad de titulares de esos registros, los ciberocupas suelen subastar los nombres de dominio y a menudo tratan de venderlos directamente a la compañía o a la persona interesada, y a un precio muy por encima del costo de registro. También es frecuente que conserven el registro y aprovechen la reputación de la persona o de la empresa con la que se asocia ese nombre de dominio para atraer clientes a sus propios sitios Web.

¿Por qué hay tantas controversias?

En la comunidad de Internet no hay ningún acuerdo que permita que los organismos encargados del registro de nombres de dominio lleven a cabo un examen previo para anticipar posibles nombres problemáticos. Las razones son varias, desde la voluntad de facilitar el registro en aras de la actividad empresarial, pasando por las dificultades prácticas de determinar quién es el titular de los derechos de un nombre, hasta la necesidad de tener en cuenta el principio de la libertad de expresión. Además, la importancia comercial cada vez mayor de los nombres de dominio de Internet ha generado un número creciente de casos de ciberocupación indebida, lo que se traduce en un mayor número de controversias y litigios entre los ocupantes indebidos y las empresas o individuos cuyos nombres han sido registrados y utilizados de mala fe.

¿Por qué empezó la OMPI a ocuparse de la solución de controversias?

El auge de Internet en tanto que plataforma para los negocios y las actividades empresariales fue particularmente importante en el último decenio, aunque no se elaboraron normas jurídicas internacionales para solucionar las controversias en el ámbito de los nombres de dominio. Para la Corporación de Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN), organización responsable, entre otras cuestiones, de la gestión de los dominios de nivel superior genéricos como .com, .net y .org, era obvia la necesidad urgente de encontrar una salida al problema de las controversias. Por otro lado, se consideró que la negociación de un nuevo tratado internacional en ese ámbito demoraría demasiado tiempo y que si se promulgaban nuevas leyes nacionales, lo más probable es que hubiera demasiada divergencia entre unas y otras legislaciones. Lo que se precisaba eran procedimientos uniformes y vinculantes en el plano internacional para solucionar controversias en las que, con frecuencia, están implicadas partes de distintos países. Con apoyo de sus Estados miembros, la OMPI, cuyo mandato es promover la protección de la propiedad intelectual en el mundo, organizó una serie de consultas extensas en el plano internacional con los círculos de Internet, tras las cuales preparó y publicó un informe en el que constaban recomendaciones relacionadas con los problemas que se plantean en el ámbito de los nombres de dominio. Sobre la base de las recomendaciones que contenía ese informe, la ICANN aprobó la Política Uniforme de Solución de Controversias en materia de Nombres de Dominio, que entró en vigor el 1 de diciembre de 1999 por lo que respecta a todas las autoridades encargadas del registro de nombres de dominio de Internet acreditadas por la ICANN.

En virtud de la Política Uniforme, la OMPI es el principal proveedor de servicios de solución de controversias en materia de nombres de dominio que goza de acreditación de la ICANN. Según las estadísticas disponibles a finales del año 2000, cerca del 65% (aproximadamente 1.850) del total de casos sometidos en virtud de la Política Uniforme se habían presentado ante la OMPI. Por otro lado, un número cada vez mayor de autoridades de registro de nombres en los dominios de nivel superior correspondientes a códigos de países han optado oficialmente por la OMPI en tanto que proveedor de servicios de solución de controversias.

¿Qué viene a ser concretamente la Política Uniforme de Solución de Controversias en materia de Nombres de Dominio?

En virtud de la Política Uniforme, el demandante tiene la facultad de interponer una demanda ante un proveedor de servicios de solución de controversias, en la que debe especificar:

  • el nombre de dominio de que se trate;
  • el demandado o titular del nombre de dominio;
  • la autoridad ante la cual se procedió al registro del nombre de dominio;
  • las razones en las que se basa la demanda.

Entre esas razones figuran, como criterios centrales, el hecho de que el nombre de dominio sea idéntico o similar a una marca respecto de la cual el demandante tenga derechos; las razones por las cuales se considera que el demandado no tiene derechos ni intereses legítimos respecto del nombre de dominio que ha sido objeto de demanda; y las razones de que se considere que el nombre de dominio ha sido registrado y usado de mala fe.

¿A quién incumbe tomar las decisiones y de qué forma vela la OMPI por impedir el conflicto de intereses?

Sobre la base de las circunstancias específicas de cada controversia, como la nacionalidad de las partes, la OMPI designa a un “árbitro”, “mediador” o experto (de una lista de cerca de 200 profesionales independientes facultados a tomar decisiones en ese tipo de casos) a fin de examinar la controversia y de tomar una decisión. Una y otra parte en la controversia tienen la facultad de designar a uno o tres expertos para que se ocupen del caso.

Antes de ocuparse de un caso, los expertos deben confirmar a la OMPI que no existe ningún conflicto potencial de intereses y deben hacer una declaración por escrito en la que expongan cualquier circunstancia que deba tenerse en cuenta antes de su designación. En caso de que una de las partes implicada en la controversia tenga una objeción específica en relación con la designación de un experto, la OMPI examinará la posibilidad de un reemplazo.

¿Qué factores inciden en las decisiones de los expertos?

  • El hecho de que el nombre de dominio sea idéntico o similar al punto de crear confusión a una marca de fábrica o de servicio respecto de la cual tenga derechos el demandante.
  • El hecho de que el demandado tenga cualquier derecho o interés legítimo respecto del nombre de dominio (por ejemplo, la oferta legítima de bienes y servicios utilizando el mismo nombre).
  • El hecho de que el nombre de dominio haya sido registrado y usado de mala fe.

¿Cómo se explica el éxito de la OMPI en tanto que proveedor de servicios de solución de controversias?

En el marco de su servicio de solución de controversias, la OMPI cuenta con expertos altamente cualificados e imparciales y ofrece procedimientos administrativos completos y rápidos en los que la tónica es la imparcialidad y la credibilidad.

El mecanismo de solución de controversias de la OMPI es una alternativa mucho más rápida que la vía judicial tradicional. Los casos relacionados con los nombres de dominio que se presentan a la OMPI suelen resolverse en menos de dos meses, recurriendo a procedimientos en línea, a diferencia de los procedimientos contenciosos, que pueden ser mucho más largos.

Las tasas son también mucho menores que las que se aplican en los procedimientos contenciosos tradicionales. No se realizan vistas con asistencia de las partes, salvo en casos extraordinarios. Los requisitos mínimos de presentación que se exigen contribuyen también a reducir los costos. Para la solución de un caso relacionado con uno a cinco nombres de dominio y con intervención de un solo experto, los costos se elevan a 1.500 dólares de los EE.UU.; si intervienen tres expertos, el costo total sería de 3.000 dólares de los EE.UU. Si el caso está relacionado con seis a diez nombres de dominio, el costo será de 2.000 dólares de los EE.UU. si sólo interviene un experto y de 4.000 dólares de los EE.UU. si intervienen tres expertos.

¿Qué soluciones ofrece la OMPI? ¿Son vinculantes sus decisiones?

Los casos relativos a los nombres de dominio se resuelven mediante la cancelación o la cesión del nombre de dominio o el rechazo de la demanda (es decir, se rechaza la demanda y el demandado conserva el nombre de dominio). Entre los casos que han estado en el punto de mira de los medios de información cabe destacar los relativos a los nombres de dominio juliaroberts.com y jimihendrix.com, que se solucionaron con la cesión de dichos nombres de dominio a esas personalidades o a sus familias. Por otro lado, una demanda en relación con el nombre de dominio sting.com, interpuesta por el cantante Sting, fue rechazada por una serie de razones, en particular, el hecho de que el titular del nombre de dominio era conocido también por el mismo apodo así como el hecho de considerar que ese nombre es una palabra común en inglés y no constituye necesariamente una marca exclusiva.

En la Política Uniforme de Solución de Controversias en materia de Nombres de Dominio no se prevé compensación económica ni mandamientos judiciales en las controversias relativas a los nombres de dominio. Las autoridades acreditadas de registro de nombres de dominio, que hayan accedido a atenerse a la Política Uniforme, deben dar seguimiento a la decisión que se tome tras un período de diez días, a menos que dicha decisión sea objeto de apelación.

Las resoluciones que dicta la OMPI son vinculantes en la medida en que las autoridades acreditadas de registro tienen la obligación de tomar las medidas necesarias para dar seguimiento a la decisión adoptada, como la cesión del nombre de dominio en cuestión. Ahora bien, en virtud de la Política Uniforme, todas las partes tienen la posibilidad de someter la controversia ante el tribunal de una jurisdicción competente.

¿Supone la solución de controversias en virtud de la Política Uniforme un obstáculo para Internet?

¿Qué medidas está tomando la OMPI para generar mayor confianza en el sistema de nombres de dominio?

Por el contrario, los procedimientos de registro de nombres de dominio son flexibles y están abiertos a todos. El número de demandas -apenas 2.000 casos se habían presentado ante la OMPI a finales del año 2000- es insignificante, habida cuenta de los más de 33 millones de nombres de dominio que están en vigor en Internet en la actualidad. Con el éxito y la reputación del mecanismo de solución de controversias de la OMPI, los usuarios de Internet son hoy cada vez más conscientes de la voluntad de tomar medidas frente a cualquier práctica abusiva en relación con los nombres de dominio y de que existen vías sencillas y rápidas de recurso. Todo ello contribuye a generar un clima de confianza general en el sistema de nombres de dominio de Internet.

¿Qué medidas está tomando la OMPI para generar mayor confianza en el sistema de nombres de dominio?

La Política Uniforme de Solución de Controversias en materia de Nombres de Dominio se concibió originalmente para la solución de controversias en los dominios de nivel superior genéricos tales como .com, .net, y .org. Sin embargo, varias autoridades de registro en los dominios de nivel superior correspondientes a códigos de países han empezado ya a aplicar la Política Uniforme o políticas similares y la propia OMPI presta ya servicios de solución de controversias en relación con los dominios de nivel superior correspondientes a códigos de países, por ejemplo, .VE para Venezuela y .TV para Tuvalu, lo que ha contribuido a generar mayor confianza en el sistema de nombres de dominio de Internet.

Una de las cuestiones que preocupan hoy a la OMPI es la protección de los identificadores distintos de las marcas, como las indicaciones geográficas -por ejemplo, por lo que respecta a las regiones productoras de vino-, los nombres propios (posibilidad de conceder una protección distinta que la de marca reconocida, a la que ya puedan acogerse en virtud de la Política Uniforme), los nombres comerciales y los nombres y siglas de organizaciones intergubernamentales internacionales.

Por lo que respecta a los nombres de dominio y a la solución de controversias en ese ámbito, el panorama evoluciona constantemente. En el sitio http://arbiter.wipo.int/domains/index-es.html puede consultarse información continuamente actualizada sobre este tema.

Para ponerse en contacto con el Centro de Arbitraje y Mediación de la OMPI, remítase a los sitios Web anteriormente mencionados o envíe un mensaje electrónico a: arbiter.mail@wipo.int

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